Flechazo

Busca su asiento mientras el tren se pone en marcha. Entonces, saluda dando los buenos días, coloca su equipaje en el estante destinado para ello. Y se acomoda al lado de varias personas desconocidas para él.

Su asiento al lado de la ventanilla le permite observar cómo brilla el sol sobre los raíles de la vía., al mismo tiempo que el tren va cogiendo velocidad, va dejando a derecha e izquierda, grandes edificios que proyectan sombras fantasmagóricas. El paisaje se transforma de urbano a rural, se divisan montes y pinares, de vez en cuando atraviesan algún túnel, y deja de verse el paisaje. En ese momento, coge el periódico que ha comprado en el quiosco para entretenerse durante el viaje, y lee algunos artículos de opinión y titulares de noticias.

Hasta que de repente, se ve envuelto por un perfume muy agradable, que le hace desviar su mirada hacia el asiento próximo al suyo, que ocupa una mujer joven, tiene el pelo largo y rubio, sus ojos grandes y de color verde. Lleva pendientes que cuelgan de sus orejas, y cada vez que se mueve mirando el móvil, los pendientes dan la sensación de bailar al unísono de sus movimientos. Observa que tiene un pequeño lunar en el cuello, lleva también una cadena con colgante que hace juego con los pendientes.  Está abstraída escribiendo en el móvil.

Él se fija que tiene unas uñas muy bien arregladas de color rojo intenso, como sus labios. Ella recibe una llamada y de inmediato contesta con amabilidad.

Él, con disimulo, observa su boca sensual y escucha sin querer su conversación. «Viaja a Valencia para dar una conferencia, deduce que debe ser algo relacionado con medicina.»

Cuando termina la conversación telefónica, sus miradas se cruzan con una sonrisa, entonces él se decide a hablar con ella.

—Soy Jaime. Voy también a Valencia

—Yo soy Ana, encantada de conocerte Jaime —contesta ella.

Como llevan tiempo sentados, Jaime la invita a moverse un poco de sus asientos y tomar algo en la cafetería. Ella acepta.

Con una taza de café entre las manos, los dos frente a frente. Jaime siente que está sumergido en ese mar verde de sus ojos, y su sonrisa.

Ana, ve en Jaime un hombre serio, su mirada delata bondad, y siente que puede sincerarse. Le cuenta, que es médico traumatólogo y que va a Valencia para una convención sobre nuevos avances en prótesis de rodilla.

Jaime la explica que trabaja en Bancofar, y que tiene una reunión en la sede principal de Valencia, para tratar asuntos financieros relacionados con fusiones bancarias de gran interés.

Siguen hablando como si se conocieran desde hace años, y el tiempo se les pasa volando, por lo que deciden comer juntos. Ambos, están tan embelesados que no desean separarse.

Al llegar a Valencia. ¡cuál es su sorpresa ¡,llevan la reserva para el mismo hotel...

Comentarios