Granada
Granada, en septiembre te visité por primera vez, tu hechizo corrió por mis venas.
Dentro de ti Granada, sobre una colina, para ser contemplada, otra ciudad La Alhambra, culminación del arte andalusí, tus palacios, torres y jardines, que albergaron el reino Nazarí, me cautivaron, como a tantos músicos, escritores y personajes ilustres a lo largo de toda la historia.
El Generalife es la villa con jardines utilizada por los reyes musulmanes de Granada como lugar de retiro y descanso, fuente de inspiración de Manuel de Falla.
Me encontré con tu Catedral, obra maestra del Renacimiento y que mandó construir la reina Isabel La Católica, con impresionantes fachadas y un magnífico interior con un grandioso retablo y varias capillas.
La Capilla Real de estilo gótico, donde descansan los Reyes Católicos.
Recorrí tu barrio de El Albaicín, rincón con mucho encanto y belleza, callejuelas, fuentes y cármenes me acercaron al barrio de Sacromonte, sus cuevas y vida gitana, me aproximaron al flamenco.
Posteriormente en el mirador de San Nicolás, percibí la belleza de la puesta de sol más maravillosa del mundo.
De nuevo ahora iluminadas La Alhambra, El Generalife y detrás en el ocaso, Sierra Nevada.
Ya agotada de callejear, me perdí en El Paseo de Los Tristes, a los pies de la Alhambra, encontré un buen bar donde saboreé un vino andaluz con una tapa, después me acerqué a la Plaza Nueva y a la calle Elvira, y comprobé que eres Granada una ciudad abierta a la hospitalidad y buenos alimentos.
Comentarios
Publicar un comentario